Hubo un tiempo en el que la difusión de las teorías o de la ciencia era discutida. Y cuando hablo de discusión significa que dentro de las posibilidades de la disputa cabía la opción de que los hechos no fueran difundidos a la población. Terrible idea, ¿verdad? Si el conocimiento se estanca, la población desacalerea. Ya han pasado años y siglos desde que esta atrocidad se llegase a plantear e incluso a realizar. ¿Cuántas veces se habrán quemado escritos de autores presocráticos a lo largo de la historia? El caso es que este dogmatismo no progresó en parte gracias a científicos como Nicolás Copérnico o Galileo Galilei, por ponerte uno de los miles de ejemplos que existen. De hecho, éste último fue llevado a juicio por aseverar que era La Tierra la que giraba en torno al sol y no al revés. Qué ocurrencias. Y el pobre Galileo tuvo que mentir para no perder la vida (aunque bajo murmullos dijo que tenía razón), pero gracias a esas primeras hipótesis, la entrada de la razón y otros miles de valientes que empezaron a investigar, el oscurantismo no logró encumbrir los hechos.

Hoy en día ya no se teme a este oscurantismo, aunque se pueda practicar en menor medida. La investigación ha pasado a ser un pilar fundamental como fuente de conocimiento y el conocimiento como herramienta base para aplicarla a las distintas profesiones (y a la vida). Podríamos considerar la labor de investigación como un gran río que recorre un extenso terreno y allí por donde pasa es sinónimo de fertilidad y crecimiento. Esto sin duda, produce riqueza y progreso. Como muchos ríos, no deja de tener afluentes que recorren la tierra de igual manera, aun teniendo diferentes características. Campos como las matemáticas, la física, la biología, las ciencias sociales, las ciencias humanas y hasta la nutrición. Éste último es el afluente al que le vamos a dedicar nuestro tiempo en esta ocasión y que, a pesar de no ser el más caudaloso o el más largo, sus particularidades hacen de él una gran oportunidad para seguir descubriéndolo.

Sencillamente, la nutrición es un campo en el que, como todas las ciencias (o en casi todas), existe un gran debate abierto. Si bien no es una ciencia que haya sido expuesta al oscurantismo (por lo novedosa que resulta) no deja de existir un inmenso abanico de preguntas y respuestas que hoy en día no resultan claras. Fácil es poner un tema sobre la mesa y que sobre éste existan miles de posicionamientos. A veces con tanto afán y perserverancia que hasta se convierten en ideologías. Quien dedica su tiempo a la investigación bien sabe que su labor consistirá en vislumbrar nuevas posibilidades y en buscar respuestas para que las incógnitas sean cada vez menos y podamos actuar de forma más precisa. ¡Qué bonito sería tener guías prácticas para resolver todos los casos y ayudar a la persona! Si hoy en día, quienes trabajamos fuera de la investigación sabemos qué herramientas utilizar en algunos casos es en gran medida por la labor científica. Muchos dependemos de quien investiga como La Tierra depende del sol y, como hemos visto antes, de orbitar alrededor de éste. 

El CoJIIN está llamado a ser un evento donde las personas que han iniciado un camino hacia la investigación puedan compartir sus experiencias y ofrecerlas a otros profesionales que la requieran. ¿Qué mejor que un espacio dedicado a debatir y aprender? Seguro que muchos podrán formar grupos y dedicarle tiempo al saber, hablando de temas que se fundamentarán en preguntas para hallar respuestas, como Sócrates hiciera en las calles y plazas de Atenas, hace ya muchos siglos. Si alguien quiere que no se ennegrezca la imagen del mundo y el oscurantismo pueda volver a sus andadas, ¿por qué no participar en un evento llamado a arrojar luz?

Al fin y al cabo, la ciencia y la investigación se apoyan en la suma del esfuerzo y el trabajo que se realiza gracias a un grupo de personas. Quizá en esta ocasión es cuando más importante resulta hablar en plural, ya que si en el pasado ya fueesencial la unión de la ciencia para evitar que ésta se frenara, en el futuro seguimos necesitando de esa unión para seguir creciendo.

Por eso el CoJIIN es un evento que no dudará en abrir las puertas para que quien esté dispuesto a entrar, pueda colaborar y seguir estableciendo los cimientos del progreso. Si quieres participar, no dudes en venir.


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